ESTUDIO TRABAJOS RECONOCIMIENTOS

Talleres Ocupacionales en Legado Weyler

  • Reconocimientos:
  • 2011. Propuesta de catalogación por el COAIB
  • 2003. Premio de Arquitectura “ART JOVE”. A la mejor obra arquitectónica construida en Baleares por arquitectos jóvenes
  • 2004. 2o/3r premios de Arquitectura de Mallorca 2002-2003, en la categoría de “equipamientos públicos”
  • Número de referencia: 9905
  • Desarrollo del proyecto: 1999-2002
  • Superficie construcción: 5.108 m2

  • Arquitectos: Alfons Romero Amengual y Mireia Cabaní Massip
  • Colaboradores: Xisco Gayà Cladera
  • Constructora: Bartolomé Estelrich

La obra nació de la necesidad de intervenir en el lugar con un proyecto de gran escala (más de 5000 m2 de edificación), en un emplazamiento marcado por su carácter agrícola, pero en gran medida cambiado por las nuevas infraestructuras como el segundo cinturón y otros viarios. Empezamos a trabajar con un módulo que mediante una estratégica agregación nos permitía crear volumetrías rotas, siempre luchando por controlar las alturas y minimizar el impacto en el lugar.

Por otro lado nos encontrábamos con un cliente singular, Amadip (asociación mallorquina de discapacitados psíquicos), que nos permitió trabajar el proyecto junto con el programa, y que nos planteaba el "hándicap" de pensar con un usuario, como es el disminuido psíquico, muchas veces con deficiencias motrices, para conseguir el mejor lugar donde pudieran estar.

Nos pidieron tres exigencias básicas; sostenibilidad, nulo mantenimiento y economía de materiales, a las que nosotros tuvimos que sumarle una inquietud personal, la acústica.

Toda la edificación está orientada a sur, con un aprovechamiento y control solar máximo, gracias a un sistema de lamas motorizadas que permiten protegerse del fuerte asoleo veraniego y dejan entrar el sol en invierno. El edificio está construido con un sistema de pieles con unos aislantes óptimos y cámaras de aire, como es el caso de la cubierta transventilada, que ha funcionado magníficamente. Todas las aguas de lluvia se recogen en unos grandes aljibes y se aprovechan en usos diversos, y además también se diseñó un sistema de red de aguas grises. También se integró a las fachadas, de forma pionera a nivel estatal, un sistema de placas solares térmicas que produce agua caliente sanitario para diversos usos.

Otro punto que creemos importante es el hecho de que la orientación no sólo significa abrir o cerrar ventanas, sino que los lenguajes de los materiales y todo el proyecto en general lo explique, así en las fachadas este / sur / oeste encontramos bloque, lamas y aberturas, y la cubierta y fachada norte chapa y cerramientos ciegos. Los materiales en los exteriores son sencillos y sinceros, económicos y exentos de todo mantenimiento, bloque visto, chapa galvanizada y cerramientos de aluminio. Se buscó la "inmaterialidad" de la fachada con la colocación del bloque "colgando" (no toca nunca el suelo) buscando la misma sensación de ingravidez de un tejido.

En cuanto al interior, pensando en el usuario, buscamos una estructura de madera laminada que lograra las grandes luces dejando espacios cálidos y diáfanos, así como unas nuevas "pieles" que vistieran de una manera más humana sus actividades, y permitieran evitar la reverberación y otros problemas acústicos típicos de los grandes espacios como estos, trabajando con materiales absorbentes y cálidos de nulo mantenimiento.